11 de marzo de 2007

INFORME SOBRE NUESTRO SALARIO

Ante la gravísima situación salarial que viven los compañeros judiciales, tenemos la intención de explicar como se llega a ella. Como nuestro salario ha sido devaluado, y no ha conseguido recomponerse.
Decidimos ejemplificar el trabajo, a través de una categoría referencial, auxiliar 4º (nivel 7), históricamente el último peldaño del escalafón, sin desconocer la existencia de los cientos de compañeros con categoría auxiliar 6º, con un salario de $852,41.-, cifra esta por debajo de la línea de la pobreza.

EL SALARIO:

Evaluación salarial del básico, aplicado al nivel 7. Medido desde marzo de 2001 a la actualidad. Variación del salario básico, y el porcentaje de recomposición (aumentos).






Como se desprende de los cuadros expuesta ut supra, podemos ver como el salario en esta categoría referencial, desde Marzo del 2001, es decir con anterioridad a la crisis de 2001, y hasta la fecha, ha sufrido una recomposición salarial del 91,3%. En 6 años, el salario solo se recuperó en 91,3%, es decir a 15 puntos aproximadamente por año. Estas cifras evidencian contundentemente la valoración que sobre el salario ha efectuado el gobierno. Si tenemos en cuenta que la inflación promedio es del 10% anual, y que ese promedio es pos crisis, en una etapa de relativa tranquilidad económica, se nos ha aplicado una tasa de recuperación salarial similar a la que corresponde con la crisis. Pero el gran detalle, lo incomprensible, es que nuestro salario atravesó, una devaluación salvaje, del orden de 300%. Dicho de otra forma, nuestro salario nunca se recuperó de la devaluación, o solo se recuperó una tercera parte.

LA INFLACIÓN:

Podríamos realizar la actualización del salario, a través del costo de vida o por el valor del dólar; analicemos los valores inflacionarios.
Los índices inflacionarios son contundentes. Tomando la fracción temporal para este trabajo (marzo de 2001-enero de 2007), la inflación acumulada, de acuerdo al índice de marzo de 2001, fue de 90,3% [1], y la inflación proyectada para todo el 2007, es de 9.5%.



Estas cifras, nos permiten sacar unas primeras conclusiones. Una contundente, es que el salario de los trabajadores judiciales fue destruido, devastado. Se ha equiparado los aumentos con la inflación. Hasta aquí podríamos hablar de "congelamiento salarial", lo cual es indignante. Pero si recordamos que sufrimos una devaluación del 300%, los nervios se nos crispan.
Recordemos que nuestra economía estuvo, y todavía continúa en parte "dolarizada"; Es decir, que aquellos productos llamados "omódities", manejan precios fijados al dólar, y dichos comódities son de consumo diario, por consiguiente están dolarizados. En 2001 la categoría referencial (nivel 7), ganaba: U$S 499.-, hoy solo llega a U$S 318.-. Esta depreciación tiene una relevancia de enorme trascendencia. Tomemos el ejemplo de las casas (bien inmueble), el valor del metro cuadrado subió un 17,8 por ciento[2], en 2006, con relación al 2005. Claramente vemos como el sueño de comprar una casa se nos aleja.

ECONOMIA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES:

El Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires se jacta de romper récords históricos de recaudación, mientras que Montoya nos asfixia, entre otras cosas cobrándoles a nuestros compañeros impuestos a las ganancias, sobre sus salarios.
En Noviembre de 2006 la recaudación fiscal creció, comparativamente con el mismo segmento del año anterior 32,9%. La recaudación total en enero de 2006 fue de 903.974 millones, mientras que en enero de 2007 creció a 1.070.138 millones de pesos.
Por otro lado los números macroeconómicos de Argentina son irrefutables, es decir llevamos varios años creciendo por encima del 8%; estas cifras son compatibles, y superiores en algunos casos, con las grandes economías del mundo. Es evidente que la economía está creciendo a tasas compatibles con la ausencia de presiones inflacionarias.
No podemos dejar de exponer, que es sobre esos niveles de ingresos de nuestra economía, que se produce el reparto de dinero a través de la "coparticipación" a las diversas provincias, entre ellas a Buenos Aires. Si bien es cierto que los puntos de coparticipación son bajos, y que nuestra provincia requiere, y le corresponde más, no deja de verse incrementados por las cifras nacionales. Recapitulemos, más dinero por coparticipación, sumado a cifras record de recaudación en la provincia, es equivalente a más dinero. El tema central aquí es la distribución de la riqueza, cuestión que el Gobierno de Solá no esta dispuesto a poner en práctica, y es responsabilidad de los Sindicatos pelear para lograrlo, hoy más que nunca.
Cabe señalar que en la actualidad, la brecha entre el 10% que más gana, y el 10% de los que menos ganan, supera holgadamente las 30 veces. Mucho crecimiento del PBI, y poca distribución de esa masa de dinero.
En un mismo orden de ideas, se trata de que el Gobierno baje su superávit fiscal para aumentar salario. Si bien proponemos la ampliación del gasto, en beneficios de la salud, educación, justicia, etc., también argumentamos que es a favor de modificar la composición del gasto existente, mejorando el salario de los empleados públicos, entre otros.

SECTORES DE LA ECONOMÍA:

De todos los sectores de la economía, tanto el sector Privado Registrado (en blanco), el Privado No Registrado (en negro), y el sector Estatal, es éste último el que menos ha recuperado su salario real.
Según el Ministerio de Economía de la Nación, Los salarios del sector en negro de la economía mejoraron desde 2001 un 125%, pero aún están lejos de recuperar el poder adquisitivo perdido.
El sector Privado Registrado, logró desde el 2001 a Octubre de 2006, una recuperación salarial del 117,8%. En diciembre, el salario real promedio del sector formal creció un 18,7% respecto del mismo período de 2005. Como podemos apreciar de los tres sectores los estatales son los más perjudicados, sólo recuperaron 91,3%. Cabe destacar que los otros sectores han tenido sistemas de recuperación salarial mucho más rápidos, lo cual nos debe llevar a preguntarnos, que es lo que nuestro sindicato no esta haciendo, o esta haciendo mal. ¿Quién nos defiende para recuperar esos casi 40 puntos de diferencia, o acaso los judiciales tenemos menos gastos, compramos más barato?
Veamos básicos de otros sectores:
Unión tranviaria automotor-conductores de larga distancia: Básico sin antigüedad: $1.900.-.
Trabajadores del Subte: Básico: $2100.-.
Cabe destacar que los salarios de estos sindicatos, son el producto de una lucha sin cuartel contra la patronal; es el resultado de poner el pecho, a todo o nada, por su salario. Para alcanzar esto, han tenido que pasar momentos muy duros, inciertos, han realizado, cortes de calle, de rutas, han tomado edificios, o como los telefónicos que han llegado a efectuar sabotajes. ¿Los judiciales a que estamos dispuestos? ¿Somos capaces de un PARO CONTUNDENTE?

LOS TRABAJADORES JUDICIALES DE ARGENTINA:

Entre todos los trabajadores de las diversas provincias del país, los trabajadores de la Provincia de Buenos Aires, están ranqueados ante últimos, es decir que son casi los que menos cobran en Argentina, y esta provincia es la que menos empleados tiene por habitante y el que tramita más causas por empleado.
Por otro lado, son varias las provincias que han logrado obtener su Ley Porcentual: CHUBUT, ENTRE RIOS, NEUQUEN, CIUDAD DE BUENOS AIRES, y recientemente LA RIOJA, esta última después de un paro que duró 70 días. Como dijo Izquierdo, Secretario General de la Federación Judicial Argentina: “porcentual para todas las provincias”. Pero no se olviden de BUENOS AIRES.

NUESTRA VISIÓN SOBRE EL SALARIO:

Con la heroica lucha que llevamos a cabo en 2005, los trabajadores judiciales conseguimos que el gobierno firmase dos actas compromiso, con el objetivo del restablecimiento del sistema de porcentualidad que rigiera hasta la derogación de la Ley Nº 10.374. La relación porcentual actual dista mucho de los valores de nuestra histórica Ley Porcentual. Recordemos que la LEY PORCENTUAL, estuvo vigente en 3 períodos: durante la década del 60, del 70, y último período desde 1984 a 1991.
Ya hemos aguardado suficiente, y nuestra conducción provincial no ha sabido impulsar la concreción de dichas actas-acuerdo.
Comprendemos que la implementación total de la porcentual puede realizarse en escalas, es decir, no de un día para otro, sino paulatinamente. Pero ante la grave situación que atravesamos deben comenzar, con un porcentaje que asegure un salario digno, y en períodos sucesivos, llegar al 100%.
La situación salarial de los trabajadores judiciales es más que crítica, como quedo demostrado en éste informe. La respuesta a nuestras necesidades se llama "Ley Porcentual", y no aumento salarial con porcentualidad, que nos llevan a tener que correr detrás de la zanahoria salarial todo el tiempo. Es decir debemos tener una política salarial clara y contundente, y no salir corriendo para subirnos al carro de los aumentos que puedan obtener otros sindicatos con sus luchas.
En esto somos claros, no es lo mismo "aumento con porcentualidad salarial", que Ley Porcentual. El primero de estos criterios no expresa que relación porcentual queremos, por lo tanto lo deja librado al humor de negociar del Poder Ejecutivo, que suele ser contrario a los intereses de los trabajadores. En contraposición la Ley Porcentual, implica un criterio de porcentualidad que los judiciales ya conocen, es decir los criterios de la Ley Histórica, claramente asimilable a un salario digno.
Como hemos visto, la obtención de salarios dignos esta directamente relacionada con la capacidad y entrega de lucha de cada sindicato y su dirigencia; Por cuanto, ante lo gravísimo de este cuadro de situación, se requiere tomar medidas urgentes, con la cabeza bien fría, contundentes medidas, que se viabilicen a través de un plan de lucha decidido, a fondo, y no medidas timoratas, que parecen estar en consonancia con la política salarial del Gobierno.
Exijámosle a nuestra dirigencia, lo que nos corresponde por derecho propio, un salario digno, que se obtendrá con lucha, y si ello no sucede tomemos nosotros la iniciativa.

LA CONTRA CARA DE LA LUCHA: LOS DESCUENTOS

La temática sobre los descuentos que han sufrido masivamente los compañeros que lucharon en 2005, y que al día de hoy continúan sufriendo descuentos por asambleas, paros, o movilizaciones, es un tema que no puede ser desconocido.
En esta ocasión debemos aprender de los docentes. El Frente Gremial (FEB y SUTEBA) presentaron un recurso en la Justicia, luego que se consumasen los salvajes descuentos a los maestros que adhirieron a los días de paro en octubre, noviembre y diciembre. El Juez de La Plata, Luis Arias, ordenó dejar sin efecto los descuentos aplicados a los salarios de los docentes.
En ocasiones resulta importante poder evaluar los errores cometidos, volver sobre nuestros pasos e intentar subsanarlos. Es que la Conducción Provincial de la AJB, ha tenido una política errada en relación a los graves descuentos sufridos por los trabajadores judiciales a fines de 2005. Un año después no hemos tenido respuesta favorable con relación a la devolución de los descuentos. La táctica utilizada ha demostrado ser equivocada; los trabajadores de la justicia, parecen desconfiar de la propia Justicia, pero la conducción de un sindicato como la AJB, a veces requiere un poco de osadía para alcanzar sus objetivos. No haber utilizado la vía legal, llámese, la presentación de un recurso de forma inmediata, para detener los descuentos fue un grave error, tanto como no haber negociado con el gobierno, previo al levantamiento de las medidas, el no descuento. Estos son errores importantes que han tenido que soportar los compañeros y sus salarios.
Estas apreciaciones no corresponden a peleas internas del sindicato, pues ello sería mezquino, sino que tienden a evaluar la mejor forma de resolver nuestros problemas. Consideramos que del análisis de la historia de la lucha sindical, surgirán las respuestas para futuros problemas. En esta ocasión los Docentes nos muestran que la vía Judicial es eficiente, por ello deberíamos evaluar su utilización, no solo en relación a los descuentos, sino ante las Acordadas notoriamente anticonstitucionales que la Corte ha emitido.
Los argumentos esgrimidos por el Juez de primera instancia, Dr. Luis Arias, son contundentes: "...los docentes no encontraron otro remedio que ejercer el derecho a huelga... tras fracasar en varias reuniones paritarias". La pregunta es cuanto más contundente será nuestro reclamo, cuando ni siquiera tenemos paritarias.
Este recurso no es solo político, sino también técnico, en consecuencia se desprende que la implementación de este tipo de recursos, fue un error político de la conducción o incapacidad técnico-jurídico de quienes está a cargo de estas tareas.
La lucha contra nuestro único enemigo, el Poder Ejecutivo y la Corte, requiere de una profunda capacidad de análisis y sobre todas las cosas, el valor para ejecutar las acciones necesarias, cueste lo que cueste, y caiga quien caiga.

[1] Fuente: Bloomberg 20/2/2007
[2] Informe Universidad Argentina de la Empresa (UADE), Febrero 2007.

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