24 de diciembre de 2006

20 de Diciembre: a 5 años de la insurrección popular…

Aquel momento: Tras más de 25 años de neoliberalismo sin límites, el pueblo dijo basta y con un grado de decisión suficiente como para NO abandonar la Plaza de Mayo y demás lugares públicos pese a la represión asesina, echó a los De la Rúa y a los Ménem, a los Cavallo y a los "Chicago´s boys", todos de un plumazo…
Sin embargo no alcanzó la coordinación y la inteligencia de las organizaciones populares que venían enfrentando al neoliberalismo para poner en su lugar un proyecto popular, no solo de producción, sino de esta puesta al servicio del bienestar de las grandes mayorías… En lugar de esto la fuerza histórica de la burguesía más "agiornada": el peronismo, tuvo la oportunidad de poner su relevo "productivista": K… Así como en los '90 había puesto su relevo liquidador del Estado y la industria y el trabajo y los derechos y todo lo que, había sido el patrimonio de generaciones de argentinos que supimos luchar incansablemente por una "justa" distribución de la riqueza…
¿Qué cambió aquel 19 y 20 de diciembre?
Sencillo, pero muy profundo: esa masa decidida que retenía las plazas para sí, en medio del Estado de Sitio y la represión asesina y desenfrenada ya no tenía miedo… Esa materia prima básica de todo el proyecto neoliberal que había dejado la dictadura en el inconsciente colectivo…
A partir de allí, todos y cada uno hemos aprendido a volver a patalear por nuestros derechos y los sectores dominantes a no tirar tanto de la soga como para volver a aquellos enfrentamientos directos… ´
En ese sentido: aquella muchedumbre popular que invadimos las plazas al ritmo de una cacerola o de una gomera: Ha sido una verdadera situación fundante de una nueva realidad política…

Hemos aprendido (o re aprendido los más viejitos…) a pelear por lo nuestro. Pero, por eso mismo que no tuvimos en el momento de ruptura una conducción independiente y coherente con los objetivos populares, en un período que, para el sentido común, es de “mejora generalizada”, es muy difícil que se generalicen los proyectos alternativos
Por aparese con fuerza la necesidad de una verdadera unidad de los sectores que luchan por aumento de salario, mejores condiciones de trabajo, trabajo genuino, en fin por una justa distribución de la riqueza en favor de los trabajadores y el pueblo, en una palabra un frente tal como lo quería Agustín Tosco.

Raul Heller
(Lomas de Zamora)

10 de diciembre de 2006

ECOS DE LA INTOLERANCIA

Históricamente la AJB, en todos sus niveles, se destaco porque cualquier afiliado, tenia la posibilidad de participar activamente en la vida gremial – desde los cuerpos de delegados, comisiones directivas departamentales, provinciales, y en el máximo organismo gremial, el congreso provincial.-

Desde el 2002, concretamente, desde la aparición del Bloque Alternativo, en el congreso de la CTA de ese año (lo que significo la aparición de una lista opositora a la dirección nacional de la central en Lomas de Zamora, donde participaron judiciales como candidatos en dicha lista), desde la discusión del documento alternativo al documento oficial, en el congreso de los judiciales, se fue desnaturalizando esa característica, que junto a otras, nos diferenciaban de los gremios de "los gordos"

La crisis económica se izo sentir, en la provincia de Buenos Aires, veníamos los estatales luchando por aumento de salario, y en particular, los judiciales por la recuperación de la Ley Porcentual.

En ese marco llegaron los históricos 74 días de paro judicial, que además de significar un avance en la conciencia de la base, en su organización, por el nivel alcanzado en la lucha por la recuperación de la histórica Ley porcentual, significo también la agudización de la crisis dirigencial de la AJB; no se escucharon a las asambleas (mas de 400 personas), desconocieron a la gente, a los jóvenes, apartándose de una practica democrática ejercida por mas de 40 años.

LAS ELECCIONES Y LA LISTA CELESTE

La Lista Celeste Agrupación Asociación, gano en tres de las 18 departamentales, sacando un 30% en toda la provincia, lo que significa estatutariamente, la obtención de la minoria en la Comisión Directiva Provincial, lo cual, la Junta Electoral provincial desconoció a mi parecer por dos motivos:

Político – ideológicos
Técnicos

1) la CDP, no admite la oposición, el debate, que se opine distinto que la CD

Lo mas grave en este punto es que algunos "dirigentes", afirman que hay que evitar que "avance la derecha" en el gremio, cuando el "avance de la derecha", es la participación de la gente, de la base, el querer volver a los orígenes del gremio, en síntesis, , es que la mayoría de los "dirigentes" de la Comisión Directiva Provincial, están en contra de la oposición que significa, La Celeste.

2) El haber contabilizado los votos en blanco en contra de los estatutos, de las leyes vigentes, y de la lista celeste

En este sentido el congreso de la AJB realizado el 3/11/2006 llamado para tratar las impugnaciones presentadas por la Lista Celeste refleja con claridad lo mas arriba expresado; no dejaron hablar a los compañeros que no eran congresales y vinieron en calidad de afiliados, incluso al Secretario General de la Departamental Quilmes, argumentando que el propio congreso había decidido que los únicos que podían hablar son los congresales.

Quiero terminar con una pregunta ¿este tipo de metodología no es la de "los gordos"?


Raúl Heller
(Lomas de Zamora)

7 de diciembre de 2006

LOS TRABAJADORES JUDICIALES EXIGIMOS LA LEY PORCENTUAL


La Ley Porcentual no es un capricho, sino la bandera detrás de la cual todos los Trabajadores Judiciales se encolumnan. Porque Ley Porcentual no solamente es sinónimo de salario digno, sino además, de distribución equitativa de la riqueza en el poder judicial, razón de ser de nuestra lucha.
Seamos claros: no es lo mismo aumento salarial con porcentualidad que Ley porcentual. La primera alternativa no expresa qué relación porcentual queremos y, por lo tanto, la deja librada al humor negociador del poder ejecutivo, siempre contrario a los intereses de los Trabajadores. Cabe aclarar que quienes plantearon la cuestión en términos de aumento salarial con porcentualidad, fueron funcionarios del gobierno durante las reuniones en el ministerio de trabajo en 2005. Las implicancias que se deducen de la utilización acrítica de las palabras de la parte contraria en la negociación son, por un lado, la desviación torpe o mal intencionada del camino trazado hacia nuestra meta y, por el otro, el afincamiento en una derrota que va más allá de lo estrictamente terminológico. En contraposición, la Ley Porcentual trae consigo un criterio de distribución de la masa salarial que los Trabajadores Judiciales ya conocen, plasmada en la Ley Histórica (10.374), y claramente asimilable a un ingreso digno.
Cabe recordar que la lucha de 2005 cosechó algunos logros, como las Actas Acuerdo firmadas por el poder ejecutivo ante la presión ejercida por nuestra inquebrantable voluntad, en las que se comprometió a reimplementar los criterios de porcentualidad de la Ley Histórica. En consecuencia, si el gobierno así se obligó, resulta cuando menos insensato que, a la hora de exigir el cumplimiento de los compromisos asumidos, los Trabajadores decidamos volver sobre nuestros pasos.
A nadie escapa la justicia que entraña nuestro reclamo. En este sentido, el Congreso de la AJB celebrado el 3 de noviembre de 2006 decidió por unanimidad que nuestro Plan de Lucha tenga, como reivindicación principalísima, la recuperación de la Ley Porcentual. A modo de información, es pertinente agregar que un proyecto de Ley Porcentual elaborado por compañeros de la Agrupación Asociación se encuentra circulando por diferentes comisiones legislativas, esperando una decisión política que avale su sanción; situación que, dadas las circunstancias, dependerá del grado de presión que sepamos ejercer. Todos los estudios realizados por nuestro Centro de Estudios dejan en claro que la negativa del gobierno a concedernos la Ley Porcentual no se funda en cuestiones económico/financieras, sino que constituye un mero "cajoneo" (cuya razón de ser trasunta mezquindad, con dejos de posibilismo mal entendido y peor aplicado).
La Agrupación Asociación entiende que debe haber unidad en la lucha contra el enemigo común, partiendo desde el piso que conforman la defensa de los derechos adquiridos y las reivindicaciones auténticas de los Trabajadores Judiciales. Cualquier medida que se inscriba en la prosecución de estos objetivos será avalada políticamente por este Colectivo, siempre y cuando las Asambleas así lo ratifiquen.

DEL DEVENIR FRENTE A LA REPETICIÓN

Discépolo, que murió joven, con singular maestría describió al mundo como una porquería que fue y será. Prefiero no ser tan pesimista, menos ahora que ha quedado demostrado, según dicen, que el optimismo alarga la vida, por lo que tan sólo me limitaré a afirmar que el mundo deviene de a ratos y que la mayor parte del tiempo es estático, o lo que es lo mismo, se encuentra gobernado por la lógica de la repetición.
Supongo que los compañeros habrán visto Reds, la película dirigida y protagonizada por Warren Beatty sobre la vida del periodista y revolucionario norteamericano John Reed. Pero como lo que abunda no daña y nunca está de más refrescar la memoria, me propongo recordarles la escena en que Reed, interpretado magistral y fervorosamente por Beatty, es censurado en una asamblea por el presidente del comité del Partido Socialista de los Estados Unidos por carecer de credenciales. Reed, en desacuerdo con la postura del partido, cuestionaba la participación norteamericana en la Primera Guerra mundial y exigía, desde una ética clasista inequívoca, que los socialistas fueran consecuentes con la concepción del mundo que decían expresar. Las cúpulas no estaban dispuestas a escuchar semejante desplante, tamaña demostración de coherencia que a su manera cuestionaba la lógica ritual de la bajada de línea y ordenaron expulsarlo de la asamblea con la excusa de su no afiliación al partido. Comenzaba así, en sintonía con el "chovinismo social" de Kaustky, Plejánov y Bauer, la larga lista de errores tácticos y estratégicos que culminarían con la derrota histórica del socialismo hacia finales del siglo XX. John Reed, por su parte, es el único norteamericano que participó activamente del primer gobierno bolchevique y sus restos yacen en los jardines del Kremlin.
Un compañero censurado en el seno del sindicato por no reunir las formalidades "exigidas" para el uso de la palabra en un congreso, no es un mal en sí mismo. No nos equivoquemos: la burocracia no expresa una falencia, sino una necesidad del sistema imperante. Desde el punto de vista de Max Weber, uno de los más brillantes teóricos burgueses, nada es más saludable para el Estado Moderno, sea este capitalista o socialista, que la administración burocrática, puesto que constituye la manera más racional de ejercer la dominación y permite alcanzar "precisión, continuidad, disciplina, rigor y confiabilidad en la labor gubernamental". Cabe agregar que una de las características definitorias del Estado Moderno "es el uso de la violencia legítima por parte de su cuadro administrativo-burocrático". Weber expresa, además, que "la necesidad de una administración más permanente, rigurosa, intensiva y calculada, tal como la creó el capitalismo, determina el carácter fatal de la burocracia como médula de toda administración de masas", inclusive la sindical, cómo no. Así que, y esto va dirigido a modo de sugerencia a los compañeros que sienten como una ofensa el ser calificados de irremediables burócratas, más vale plantarse en sólidos argumentos teóricos para defender una praxis y una ética, que salir a la palestra a injuriar en respuesta a pretendidas alusiones peyorativas a su condición.
Por último, la Agrupación Asociación tiene por objetivo que el mundo de los judiciales devenga de a ratos. Por eso se erige contra una burocracia que, como cualquier biólogo o alumno de escuela primaria sabe, no puede no perseverar en su existencia. El colectivo que nos reúne entiende que silenciar al compañero por cuestiones meramente formales es un recurso propio de cualquier régimen condicionado por una racionalidad y una práctica burocrática consecuente. Y es en función de deshacer ese entramado de inmovilismo servil y vetustez dogmática, que la Agrupación Asociación repudia cualquier acción que, como la censura, tienda a fortalecerlo.