LA ACORDADA DE LA REPRESIÓN
Una vez más los trabajadores judiciales padecemos persecución. La suprema corte de justicia de la provincia de buenos aires una vez más nos pega. Nos quiere disciplinar, reprimir.
La acordada 3216 del mes de marzo del año 2.006, intenta “controlar” a los trabajadores judiciales. Con ella quieren “registrar las asistencias e inasistencias del personal de la jurisdicción de administración de justicia”.
A la lucha llevada adelante por los trabajadores judiciales por la reimplantación de la ley de porcentualidad salarial, la corte respondió con dos acordadas sumamente represivas, el contenido de cada una de ellas es más cercano a una corte de la dictadura que a una corte republicana. Se condeno a los trabajadores judiciales a los más abusivos descuentos salariales y por otro lado se ejerció una presión sin límite sobre la totalidad de los magistrados de la provincia con el fin de obtener su complicidad en la persecución iniciada.
Nos preguntamos ¿alguno de los ministros de esta benemérita corte se preocupa en saber como funciona la justicia? ¿Quién se encarga de sacar el trabajo de todos los días, de solucionar los conflictos diarios en las distintas dependencias? ¿Tienen idea de lo que significa vivir el conflicto? ¿Les importa saber realmente el tiempo que cada uno de nosotros le dedica a su trabajo?
Luchamos por nuestros derechos y no les gusta. Nos unimos en pos de una reivindicación histórica “recuperar la ley de porcentualidad salarial”.
Salieron con los tapones de punta a querer pararnos. Primero los descarnados descuentos que nos hacen padecer, luego el “control".
No van a poder. No nos importa la persecución. Sabemos que exigimos lo justo. Lucharemos hasta las últimas consecuencias.
Ellos no quieren que estemos enganchados. ¿A que le temen? ¿Qué privilegios creen que pierden si se reparte equitativamente la riqueza?
Resulta sumamente sospecho que ante la posibilidad concreta de las convenciones colectivas de trabajo donde serán obligados a sentarse en un pie de igualdad con los trabajadores, intenten estos actos de prepotencia y exhibiciones de poder fatuo.
Muchos organismos no cumplen con la acordada 3216, lo mismo sucedió con otras acordadas represivas, demostrando el resto del poder judicial, que pese a todo, en muchos ámbitos existe el criterio propio y la solidaridad, haciendo más patético el papel de la corte y quedando plasmada su soledad.
¿Esta es la respuesta que uno de los poderes del estado impone para la resolución de conflictos entre patrones y empleados? Justamente de esto se trata nuestra función dentro de la sociedad, la de resolver conflictos, entenderlos, aportar soluciones conforme a derecho y no la de acallarlos y reprimirlos.
Que podrá esperar el resto de la ciudadanía sobre la resolución de sus conflictos particulares si esta es la respuesta de la corte a sus propios conflictos internos. En lugar de resolverlos escuchando a la otra parte y acogerse a la equidad, opta por actitudes despóticas y autoritarias, absolutamente lejanas a la realidad que existe en el poder que encabeza.
Si se quiere dar una respuesta seria y justa a los habitantes de la provincia, que lógicamente, desean que se controle en que forma se invierten los recursos generados por el pago de sus impuestos, buscando cuanto tiempo no trabajan los agentes judiciales, no es como se obtendrá, sino por el contrario, es tratando de determinar en cuantas horas lo hacen, en que condiciones, que capacitación reciben, que apoyo y contención se les ofrece para poder resolver los conflictos de toda especie con los que se debe lidiar a diario en cualquiera de los fueros y dependencias del poder judicial.
Los judiciales no necesitamos que nos cuenten los alcances de ninguna crisis, todas las vivimos de cerca, somos los receptores de los reclamos que surgen ante las consecuencias de cada una de ellas, empobrecimiento, aumento de delitos, reclamos laborales.
Sostener que el poder judicial debe funcionar como una fabrica de resoluciones, sin importar la calidad de las mismas, es no saber de lo que se esta hablando, la función del poder judicial es ser el ultimo lugar donde el ciudadano puede ser oído en igualdad de condiciones, nuestra función es dar respuesta a los conflictos, no actuar conforme presiones mediáticas, no ser servil al poder de turno tanto económico como político, que intenta buscar un poder judicial sumiso a sus intereses, que acalle y reprima los reclamos que intenten vulnerar los derechos de los ciudadanos.
Los trabajadores judiciales no permitiremos que se nos reprima. Defenderemos nuestros derechos por nosotros y en resguardo del derecho de toda la sociedad.
Los ministros de la corte saben o deberían saber que descansan sobre los hombros de los trabajadores judiciales, por ello esta acordada no solo es abusiva sino inmoral.
Nos quieren disciplinar. No lo van a lograr porque a pesar de la persecución seguiremos luchando, y exigiendo nuestros derechos.
Los ministros de la corte deberían ser los hacedores del respeto a los derechos de los trabajadores. Pues no lo son. Nos persiguen. Nos sancionan. Nos “controlan”. Nos reprimen. Buscan que nos quedemos callados. Que solamente bajemos la cabeza y digamos sí a todo lo que se les ocurre.
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