Reflexionando...
Una revisión de la lucha llevada adelante durante los 74 días que duró el conflicto por la ley porcentual, da como resultante un saldo, quizá, pobre en cuanto a lo rivindicativo, pero positivo, en cuanto a la construcción unitaria, política y estratégica de los que luchan; esto se reflejó, en el nivel de discusión dado en las distintas asambleas departamentales, en el grado de unidad conseguido en las posiciones, aún en la diversidad de opiniones.
Fue creciendo el contenido de las discusiones, conforme crecía la toma de conciencia respecto de que la lucha era por ley porcentual. No fue casual que se diera de ese modo, ya que: Ley Porcentual y convenios colectivos son banderas históricas de lucha de nuestro gremio. La primera garantiza dignidad en el salario, con la distribución equitativa de la masa salarial y lo segundo, permite discutir con la Corte, nuestro patrón, condiciones de trabajo, con todo lo que ello implica.
Aquello que ciertos personajes, pretendían era, un slogan, una utopía, se internalizó en la gran mayoría de los compañeros y compañeras de toda la provincia, convirtiéndose así en el norte de la lucha.
Estas cuestiones se debatieron entre los trabajadores judiciales, llegando a la conclusión que era el momento, que debíamos ir por todo… y allá fuimos.
Las bases fueron los hacedores, los impulsores, los que dieron cuerpo y trascendencia a la lucha en todos los espacios donde se requería presencia protagónica.
Esto fue puesto de manifiesto en masivas manifestaciones a la Corte, al Ministerio de Trabajo de la Provincia, a la Gobernación, bajo un frío intenso, ó bajo una lluvia torrencial, ó calor agobiante.
La instalación de la carpa de la dignidad frente a la Corte, sostenida por los compañeros de La Plata y militantes de varios departamentos judiciales; concentraciones en Capital Federal, frente a la Casa de Gobierno Nacional ó copando el frente de canal 2 acorralando a "Felipillo" , las marchas y caravanas, llevando el reclamo a Bahía Blanca, Azul , San Nicolás, Berazategui y a todo lugar donde estuvieran el gobernador y/o los ministros, sin darles respiro, con coraje y decisión.
Este pequeño racconto tiene por objeto destacar el protagonismo de los trabajadores judiciales y sobre todo de los jovenes trabajadores que tomaron en sus manos la lucha. Obligando, en algunos casos, y acompañando en otros, la toma de desiciones colectivas que pusieron blanco sobre negro respecto a qué esperaban del sindicato y de sus dirigentes para la resolución del conflicto.
En este punto, comenzaron a surgir interrogantes desde las bases, con pobres respuestas dilatorias, ambiguas, dubitativas, desmovilizadoras, por parte de algunos dirigentes de la comision directiva provincial; sin definiciones politícas ni posiciones claras ante el poder y su gendarme, la Corte.
Así las cosas, los trabajadores comenzaron a exigir respuestas claras , presiciones y definiciones para la lucha en los espacios de decisión y de dirección del sindicato. Desde las asambleas, comisiones departamentales, Comisión provincial, Congreso provincial. Provocando que algunos burócratas se horrorizaran de que las bases invadían espacios sacrosantos, pecando de inorganicidad; presionando a los dirigentes, no permitiendo que tomaran las "decisiones adecuadas", en un marco “distendido”, en medio de un conflicto que prendía fuego a la Provincia!!!!-
El viejo discurso charlatán se caía, comenzó entonces el ataque como método de defensa, los que habían luchado, movilizado y resistido , eran "… loquitos,,, foquistas, díscolos, izquierdistas intolerantes, sectarios, inorgánicos…". Entonces hicieron lo esperable: sacaron de la calle 50 a la Comision Directiva provincial, para evitar la presencia molesta de los compañeros trabajadores… La llevaron a Mercedes y hasta allá fueron los compañeros…
Y en eso murió "el Turco" , Jorge Dehr Chumen, compañero, en toda la magnitud que expresa la palabra.
Como fue dicho al principio, es pobre el resultado obtenido, hasta ahora y sólo hasta ahora, porque la lucha continúa. Estamos en tensa vigilia, el ejecutivo nos quiere disciplinar con descuentos furiosos que la Corte, funcional al poder, hace a los compañeros que ejercieron un derecho constitucional, el de peticionar, y ante el silencio a nuestro pedido…, hacer huelga, unica manera que tenemos de hacer oír nuestro reclamo, en procura de mejores salarios.!!
Esa situación tenia rápida solución: restituirnos el sistema de porcentualidad; en lugar de ello, la corte sacó dos acordadas que en tiempos de la dictadura eran impensables. Sin embargo, en tiempos de democracia, esta corte democrática, las generó y puso en ejecucion, descontando y pegando con dureza en nuestros salarios.
Además, amenazándonos con "…sanciones disciplinarias severas, llegando a la cesantía… ". Todo esto en un contexto nulo de nulidad absoluta, por cuanto pone el carro por delánte del caballo, dejando de lado, aquello que está establecido en la Constitución, que está obligada a observar ó debería hacerlo.
En lugar de tener una actitud digna como poder, pareciera que se somete a la política dictada desde el ejecutivo, soslayando su responsabilidad.
En realidad pretendemos reflexionar respecto a que sindicato queremos y qué hacemos para que los cientos y cientos de compañeros judiciales jóvenes y no tanto, que se sumaron llevando adelante con inteligencia y decisión heroica la lucha para recuperar la ley porcentual, tomen como espacio propio al sindicato, y con ese sentido de pertenencia, en unidad con los sectores afines, construir un proyecto común, para establecer estrategias políticas y un programa que sintetice nuestros objetivos.
En esa tesitura planteamos algunas cuestiones:
¿Porqué, este, nuestro sindicato, con definiciones y banderas fundacionales democráticas y pluralistas, hoy retacea protagonismo a sus bases ?
¿Será que la década menemista nos contaminó, infectando a nuestros más encumbrados dirigentes transformándolos en burócratas profesionales?
¿No seremos cómplices por omisión? Por delegación? Por comodidad?
¿Porqué genera enojo, malestar, el control a nuestros dirigentes por parte de los trabajadores ?
¿Se habrán acostumbrado a resolver entre pocos la situación de todos ?
¿Quiénes son los que discuten la política gremial?
¿Dónde se discute?
¿Qué se discute?
¿Tendremos parte de responsabilidad por delegar y no protagonizar?
¿Seremos capaces de generar espacios?
¿Tenemos la decisión de ocupar esos espacios?
¿Somos concientes de la importancia que tiene el sindicato. Cómo herramienta para defender nuestro derechos como trabajadores?
¿Existe compromiso para defender esta herramienta?
¿Queremos que el sindicato sea un ámbito colectivo de discusión, plural, amplio, diverso ú existe temor de ello?
¿Seremos capaces de desenbarazarnos del mesianismo que anida en algunos de nosotros, para confiar en nuestros compañeros, en sus aportes intelectuales, aún cuando tenga una perspectiva distinta; apostando a su protagonismo transformador?
Pretendemos aportar en el debate, junto a todos aquellos que esten dispuestos a construir un proyecto político y programático que rescate lo que historicamente distinguió a nuestro sindicato: la defensa sin claudicaciones y sin obsecuencias de los derechos é intereses de los trabajadores judiciales en particular y de la clase en general. Con independencia de los patrones, los partidos políticos y el poder de turno.
Los iluminados no existen
Todos, mientras vivos, continuamos en proceso de aprendizaje, tenemos que dejar de lado la soberbia para retroalimentarnos en y con el compañero / compañera que lucha a nuestro lado y ser permeables a lo que pueda aportarnos desde su visión y experiencia. Asimismo, ser autocríticos y aceptar que somos falibles, sería una buena práctica que nos permitiría mantenernos a la altura de los demás mortales…
Nuestro sindicato tiene entidad é identidad, en relación a ellas existen dos posiciones, sería una necedad, no asumirlo. Por un lado: los dirigentes, militantes y trabajadores que asumieron la lucha con coraje y decisión, haciéndose cargo y siendo coeherentes con sus convicciones para defender sus derechos é intereses.
Y aquellos otros dirigentes que lucharon a medias, tibiamente, previlegiando las posiciones conciliatorias, con negociaciones "amigables" con el poder, quizá, arrastrando tras de sí a compañeros trabajadores que querían otra cosa, que querían luchar por Ley Porcentual. Y que se encontraron desinformados, ó peor, mal informados de los hechos que se estaban protagonizando en toda la provincia, oyendo el pregón de estos algunos, de que la lucha era por aumento de salario y como máximo, convenios colectivos. Que no había condiciones para otra cosa… que teníamos que tener cuidado a las sanciones y descuentos, etc., sin embargo en las departaementales, donde se dieron estas situaciones, hubieron compañeros que rompieron el cerco de desinformacion y participaron en la lucha en forma protagonica.
Muchos dirigentes provinciales y departamentales apostaban al aumento salarial como objetivo final de la lucha…
Fue palmario cuando nos ofrecieron el aumento de 9,34 % y el entusiasta anuncio del 16,5%, como corolario a nuestro reclamo.
Nunca pensaron en encarar la lucha por la ley porcentual, dilataron en el tiempo la toma de desiciones cruciales, con argumentos ambigüos, desmovilizadores, entorpeciendo, embarrando la cancha, llevando el conflicto a un callejón sin salida aparente, apostaron al cansancio, al desgaste. Sin embargo las asambleas respondieron con más paros , más lucha, más movilización!!!. Contundente respuesta.
Por último llegó la firma del acta pre-acuerdo, las reuniones con la corte por el nuevo estatuto del empleado judicial, en el marco de convenciones colectivas, las llamadas telefónicas a éste, el otro, a aquel… siempre contactos personales.
Y marche preso…, todas promesas, pero nada concreto.
Podremos acordar, o no, en lo dicho, pero en lo que no tendremos dudas, es en que, los que no pusieron lo que había que poner, los que no hicieron lo esperable, tienen política propia y la llevaron a la práctica desde el aparato utilizando todas las posibilidades, medios y herramientas a su alcance.
El desafío es construir nuestra política, con la discusión y el aporte de los trabajadores judiciales.
Debatiendo entre quienes quieren un sindicato comprometido con las bases y sus intereses, agrupándonos y conformando espacios de referencia en las departamentales.
En procura de unificar criterios para la estrategia político-gremial y discutir los ejes programáticos, que sinteticen los objetivos y reivindicaciones a alcanzar y asimismo propenda a la protección de nuestra herramienta, …la Asociación Judicial Bonaerense.
Todo está para hacer y podemos.
Documento de apertura del Congreso de la "AGUPACIÓN ASOCIACIÓN" realizado el 1 y 2 de Abril de 2006
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