21 de abril de 2006

¿¿¿QUE ES LA AGRUPACION ASOCIACION…???

La Agrupación Asociación es un espacio de discusión amplio, plural e independiente, tiene como objetivo generar el debate abierto y horizontal respecto a las situaciones conflictivas por las que atravesamos como sindicato y como trabajadores.Todos los judiciales PODEMOS opinar, aportar desde nuestra experiencia, todo lo que podamos decir es importante!!! Es un ámbito diverso, democrático. Nos ocupa TODA la problemática de los judiciales; desde el tema salarial, las enfermedades profesionales, pasando por los aprietes de la Corte y de los Jueces y los problemas laborales que esto genera, los sumarios, los descuentos por días de paro, la acordada que nos amenaza con sanciones por ejercer el derecho constitucional de huelga… hasta plantearnos la recuperación de la LEY PORCENTUAL, como sucedió en el año 2005.

Fue a instancias de nuestra Agrupación, que llevó como posición a un congreso provincial, allá por septiembre de 2004, el encarar el proceso de lucha para la recuperación de nuestro sistema de porcentualidad!! Fue aprobado y esto se internalizo,en el devenir de los acontecimientos y los hechos, en cientos y cientos de compañeros de base, que hicieron suya la lucha y llevaron adelante el conflicto que duró 74 días, a fines de 2005, que aunque se desdibujo por el manejo burocrático dado por una parte importante de la conducción provincial,y algunas conducciones departamentales, llevando a la lucha a un callejón sin salida aparente, nos muestra y demuestra que la unidad se da, naturalmente, entre los trabajadores, entre los que luchan, entre quienes tienen un mismo objetivo, en la acción; esa acción que quisieron atemperar, esa acción a la que le tienen terror.

Les aterroriza ver a los compañeros movilizados!!!

Les aterra ver a los trabajadores en la calle, exigiendo respuestas a sus necesidades!!

Nos quieren quietitos, adormecidos, disciplinados… En esa quietud, en la inmovilidad, abrevan los burócratas, necesitan ese contexto para que todo este tranquilo y puedan conciliar, "negociar amigablemente" con el poder. Para ellos seria perfecto… son burócratas!!!

Pero atención!!! No nos podemos quedar en esa unidad "naturalmente" dada, debemos darle contenido programático, tenemos que ser inteligentes y hallar el método y la estrategia, ellos tienen política propia, de hecho la llevaron a la práctica… nosotros tenemos la necesidad de generar nuestra política!!!

Desde este espacio y con el protagonismo de los trabajadores judiciales en el debate colectivo, se puede encontrar el camino para la construcción orgánica y unitaria, desde la cual establecer, que tipo de sindicato queremos y cual es la estrategia política-gremial a desarrollar para conseguir los objetivos y reivindicaciones que necesitamos.

Estamos convencidos que la lucha por la Ley Porcentual no terminó, estamos en proceso de acumulación, debatiendo cómo, luchar por la Ley Porcentual es luchar por la dignidad como trabajadores, por eso debemos agruparnos los que queremos un sindicato que defienda los derechos é intereses de la base, en definitiva, debemos recuperar la herramienta, el sindicato de los trabajadores judiciales, aquél sindicato en el que sus dirigentes se ubicaban al frente de las luchas!!!

Teoricemos lo necesario y pongámonos en acción!!!

En el año en curso recuperemos nuestra herramienta, la ASOCIACION JUDICIAL BONAERENSE y sigamos luchando por la Ley Porcentual!!!

La Agrupación Asociación esta fuertemente vinculada a la historia de lucha de nuestro sindicato!!!

La Agrupación no habla en nombre de las bases…!! Las bases son la Agrupación!!!


Por Carlos Brignole
Departamental Quilmes

1976 – 24 de Marzo – 2006



Por los 30000 desaparecidos.
Basta de “memoria” con desocupación, hambre y represión.
Memoria, Verdad, Justicia.
La única lucha que se pierde es la que se abandona.
Hace tres décadas sufrimos el golpe de estado más cruento de nuestra historia.

La Dictadura militar instaurada el 24 de marzo de 1976, puso en marcha un proceso de represión brutal para imponer en la Argentina un modelo perverso de concentración y extranjerización de la economía, endeudamiento externo, exclusión social, pobreza y miseria.
Marchamos para exigir el castigo del responsables y ejecutores del genocidio, para denunciar la impunidad y las nuevas formas de represión y continuar levantando las banderas y loso ideales por lo que dieron al vida nuestros compañeros.

Resistimos al olvido, pretendemos JUSTICIA y no perdón, y afirmamos claramente que el largo y complejo proceso de intentar cerra el auge abierto con el cordobazo, las clases dominantes y las superpotencias instalaron el accionar de bandas golpistas como la Triple A, que desataron el terror, la muerte, al represion, abriendo el camino para la instalación de la dictadura y formando parte de la misma.

Lugares de trabajo y universidades fueron la muestra cabal de ésta realidad, por eso hoy, en el nombre de Watu, Henrich, Loyola y cientos de compañeros bahienses asesinados, encarcelados, esanteados y expulsados, fueron la expresión del terror impuesto por el golpe.

El terrorismo de estado pretendió destruir la resistencia popular, romper los vínculos solidarios de la comunidad, desmoralizar a los luchadores e instalar la idea que hay un solo camino: el de los que mandan, los grandes grupos trasnacionales y locales, que han regido absolutamente todos los parámetros de nuestra macro y microeconomía desde entonces, con la destrucción sistemática de las conquistas laborales, de nuestra industria nacional, las pequeñas y medianas empresas de la ciudad y el campo, cooperativas, etc., cercenando las conquistas laborales creando las condiciones para un país en consumidor final de manufacturas de importación, propiciando la instalación de megaempresas petroquímicas que generan riquezas impensadas que lejos estamos de disfrutar, y nos hacen respirar a diario su veneno.
La desaparición y asesinato de 30.000 compañeros tenía un objetivo claro: insertar a sangre y fuego a nuestro país en el modelo del endeudamiento externo, del libre mercado, profundizando la dependencia. No caben dudas: la desaparición forzada de personas, el crimen organizado desde el aparato estatal y el cercenamiento de las libertades públicas, estuvieron dirigidos principalmente contra la clase trabajadora, y también contra intelectuales críticos, capas medias de la ciudad y el campo, religiosos, estudiantes y luchadores animados por ideales de liberación y por un cambio profundo del sistema dominante.
Tenemos la obligación moral y cívica de denunciar que aquel proyecto político, económico y cultural instalado por la dictadura, fue profundizado por los sucesivos gobiernos constitucionales, que pese a la resistencia popular traicionados por la burocracia sindical, traicionaron la esperanza de millones de argentinos, avanzaron en el camino que les marcaron los sectores fascistas, los grandes grupos de poder nacionales e internacionales, el FMI y la banca internacional, y fueron capaces de instalar la obediencia debida, el punto final y el indulto.
La deuda externa, varias veces pagada, ha sido permanente argumento de chantaje y frustración del sueño de una nación independiente.
Hoy por hoy, con el gobierno de Kirchner, la brecha entre ricos y pobres crece día a día, y mientras el gobierno muestra números macros del milagro del crecimiento económico, la riqueza que generamos todos los argentinos se distribuye tan o más inequitativamente que en la infame década del 90, basado en un salario reducido por la devaluación duahaldista, empleos en negro, impuestos al salario y planes jefas y jefes de hambre.
Estamos frente a un estado que opta por la destrucción deliberada de la educación y salud públicas, e instala por otros medios pero con los mismos métodos un estado terrorista, que cobró la vida de decenas de luchadores sociales, presos políticos e injusto procesamiento de compatriotas que han pretendido recuperar las calles por haber sido desalojados de las fábricas, como se expresa en Las heras con al militarización de las areas petroleras.

Cuentan con leyes, códigos de fondo y procedimiento, y hasta jueces de la dictadura, y un Poder Judicial que aplica un Código Civil para ricos, que garantice seguridad jurídica a inversionistas, y un Código Penal para pobres, que garantiza el aborto inmediato de toda resistencia popular. A esto se suma la complicidad de un estado que, a su vez, garantiza la impunidad de los genocidas con su doble discurso. Mientras por un lado se impulsa la derogación de las leyes del olvido, se bajan los cuadros de los dictadores del Colegio Militar de la Nación y se recupera el edificio de la ESMA para la memoria, por otro, no se desmantela el aparato represivo, se envian tropas para reprimir pueblos hermanos, como en Haiti, y no se garantiza el presupuesto necesario para que se lleven adelante los juicios a los asesinos.

Por ello, la conmemoración de este aniversario nos convoca a reflexionar, a poner mucho más en alto la memoria por las mujeres y los hombres que dieron su vida cargada de sueños y esperanzas.

También nos invita a asumir más profundamente nuestras responsabilidades, y brindar los mejores esfuerzos en pos de ser capaces de lograr una verdadera unidad para concretar la definitiva independencia.

En esta lucha radica la vigencia del 24 de marzo. La seguridad que la vida de miles de compañeros no habra sido arrancada en vano.

Juicio y Castigo a los genocidas de de ayer y de hoy.
Libertad y desprocesamiento a los 5000 luchadores.
Fuera gendarmería de Las Heras.
Por le retiro de las tropas de Haiti.
*Reivindicamos el derecho del pueblo trabajador a movilizarse frente a la represión.*


Por Flavio Meles
Departamental Bahia Blanca

NOTA DE RENUNCIAS A LA "AGRUPACION ASOCIACION"

Respuesta...

LA UNICA LUCHA QUE SE PIERDE ES LA QUE SE ABANDONA

La Agrupación Asociación es baluarte y garantía de la unidad de los trabajadores judiciales. Siempre lo ha sido. Unidad es la de los trabajadores y no el concepto burocrático de conformar acuerdos entre dirigentes que sólo persiguen el objetivo de sostenerse y no de fortalecer una herramienta que organice y luche por las reivindicaciones que surgen de las asambleas. Por eso no aceptamos divisiones en las bases, impuestas por una política gremial y coyunturas ajenas al propio espíritu de aquellas.Somos solidarios, ampliamente democráticos, reflexivos e independientes, no interpretamos a las bases, somos las bases. Sabemos cual es la necesidad concreta del trabajador judicial porque somos trabajadores judiciales. Sufrimos los conflictos y los problemas gremiales en cada uno de los lugres de trabajo, porque estamos atravesados por la misma realidad. Nuestra trayectoria no se respeta, se reevalúa todos los días, nuestras ideas tampoco se respetan, se confrontan. En un gremio que se precie de democrático, la inorganicidad es no acatar el mandato de las bases. Respetamos la trayectoria de aquellos que hicieron historia, pero más respetamos la permanencia en la defensa de los ideales, el trabajo continuo con nuestros compañeros. Las consignas de los trabajadores judiciales no son slogans, son objetivos políticos a alcanzar, a los que se les pone el cuerpo y no discursos vacíos de contenidos.La Agrupación Asociación es independiente de las grandes estructuras. Somos el tábano en la oreja. No tenemos proyectos personales, respetamos a ultranza los mandatos de las asambleas y de allí surgen los proyectos comunes.Algunos de los que renunciaron en el día de hoy, a la Agrupación Asociación, son dirigentes gremiales tanto provinciales como departamentales, que durante el conflicto desarrollado durante el año 2005, no estuvieron a la altura de sus cargos, no respondieron a los reclamos de las bases, se asustaron ante la multitud que reclamaba en las calles. No supieron o peor aún no quisieron encausar la lucha hacia el único objetivo reclamado por todos los judiciales “recuperar la Ley Porcentual”.No participar y renunciar es abandonar los principios que siempre rigieron a esta Agrupación.


Agrupación Asociación
Buenos Aires, 1 y 2 de abril de 2006

La rebelión de las bases

HECHOS, NO PALABRAS

A los trabajadores siempre nos une la defensa y conquista de intereses comunes.
Prohibiendo sus organizaciones primero, generando divisiones internas, comprando dirigentes o utilizando el terrorismo de estado después, permanentemente desde los sectores de Poder le fue impuesto a las organizaciones gremiales un modelo de contención para los conflictos laborales. La Asociación Judicial Bonaerense fue una heroica excepción a este modelo de contención.
Como todos los sindicatos, el nuestro surgió de la necesidad de unir y organizar a los Trabajadores en la lucha por sus derechos. Desde sus orígenes, la AJB privilegió el protagonismo de las bases desarrollando una construcción democrática, pluralista, participativa e independiente de los partidos políticos, el estado y las patronales. A lo largo de su historia, nuestro sindicato siempre se enroló dentro de las más firmes y honestas tradiciones del movimiento obrero argentino. Fue así como logro su prestigio entre los trabajadores judiciales, los gremios combativos, los organismos de derechos humanos.
Ya sin identidad propia, hoy integramos la CTA, con su larga parálisis y profunda crisis de fragmentación. La Central, a pesar de que cuestionó el modelo negociador, volvió a reproducirlo en las negociaciones del gobierno provincial con estatales y docentes, que se enmarcaron dentro del posibilismo y del mal menor, sin intentar siquiera organizar una lucha unificada junto a los judiciales.
Desde una gran soledad, pero con la sólida unidad de las bases cuando el objetivo es un derecho, a lo largo del 2005, el conjunto de los trabajadores judiciales de la provincia nos volcamos a la lucha por la recuperación de la ley porcentual con la voluntad y decisión que solo generan las causas justas. Sin embargo, un gremio preparado por su origen y por su historia para dirigir el conflicto, claudicó. El lento proceso de burocratización de la estructura de la AJB también fue una barrera que las bases debieron superar en la lucha. Y lo hicieron.
Como trabajadores, nuestra organización es la única herramienta para defender nuestros derechos. Pero la herramienta se define por su función, así como un martillo que no puede martillar, ya no es un martillo; un sindicato que no une y organiza a los trabajadores en la lucha, no es un sindicato. Desde la desmovilización de las bases se construye la burocracia sindical.
Los trabajadores judiciales tenemos claro quien es nuestro enemigo. Sublevar a las bases significa no confiar en nadie más que en ellas mismas, en su propia organización y asumir que no necesitan intérpretes que les digan por que, como y cuando luchar. Siempre han sido, son y serán las generadoras de la HISTORIA.
Hoy en la Agrupación Asociación apostamos a la refundación de nuestro sindicato, recuperando nuestra identidad en aquellos valores que nos dieron origen.
Convencidos que esta construcción es posible, realista y absolutamente alejada del iluminismo y del paternalismo, CONVOCAMOS A LOS TRABAJADORES JUDICIALES A SUMARSE A ESTA REFUNDACIÓN.

Agrupación Asociación
Buenos Aires, 1 y 2 de abril de 2006

Documento de cierre del Congreso de la "AGUPACIÓN ASOCIACIÓN" realizado el 1 y 2 de Abril de 2006

20 de abril de 2006

Reflexionando...

Una revisión de la lucha llevada adelante durante los 74 días que duró el conflicto por la ley porcentual, da como resultante un saldo, quizá, pobre en cuanto a lo rivindicativo, pero positivo, en cuanto a la construcción unitaria, política y estratégica de los que luchan; esto se reflejó, en el nivel de discusión dado en las distintas asambleas departamentales, en el grado de unidad conseguido en las posiciones, aún en la diversidad de opiniones.
Fue creciendo el contenido de las discusiones, conforme crecía la toma de conciencia respecto de que la lucha era por ley porcentual. No fue casual que se diera de ese modo, ya que: Ley Porcentual y convenios colectivos son banderas históricas de lucha de nuestro gremio. La primera garantiza dignidad en el salario, con la distribución equitativa de la masa salarial y lo segundo, permite discutir con la Corte, nuestro patrón, condiciones de trabajo, con todo lo que ello implica.
Aquello que ciertos personajes, pretendían era, un slogan, una utopía, se internalizó en la gran mayoría de los compañeros y compañeras de toda la provincia, convirtiéndose así en el norte de la lucha.
Estas cuestiones se debatieron entre los trabajadores judiciales, llegando a la conclusión que era el momento, que debíamos ir por todo… y allá fuimos.
Las bases fueron los hacedores, los impulsores, los que dieron cuerpo y trascendencia a la lucha en todos los espacios donde se requería presencia protagónica.
Esto fue puesto de manifiesto en masivas manifestaciones a la Corte, al Ministerio de Trabajo de la Provincia, a la Gobernación, bajo un frío intenso, ó bajo una lluvia torrencial, ó calor agobiante.
La instalación de la carpa de la dignidad frente a la Corte, sostenida por los compañeros de La Plata y militantes de varios departamentos judiciales; concentraciones en Capital Federal, frente a la Casa de Gobierno Nacional ó copando el frente de canal 2 acorralando a "Felipillo" , las marchas y caravanas, llevando el reclamo a Bahía Blanca, Azul , San Nicolás, Berazategui y a todo lugar donde estuvieran el gobernador y/o los ministros, sin darles respiro, con coraje y decisión.
Este pequeño racconto tiene por objeto destacar el protagonismo de los trabajadores judiciales y sobre todo de los jovenes trabajadores que tomaron en sus manos la lucha. Obligando, en algunos casos, y acompañando en otros, la toma de desiciones colectivas que pusieron blanco sobre negro respecto a qué esperaban del sindicato y de sus dirigentes para la resolución del conflicto.
En este punto, comenzaron a surgir interrogantes desde las bases, con pobres respuestas dilatorias, ambiguas, dubitativas, desmovilizadoras, por parte de algunos dirigentes de la comision directiva provincial; sin definiciones politícas ni posiciones claras ante el poder y su gendarme, la Corte.
Así las cosas, los trabajadores comenzaron a exigir respuestas claras , presiciones y definiciones para la lucha en los espacios de decisión y de dirección del sindicato. Desde las asambleas, comisiones departamentales, Comisión provincial, Congreso provincial. Provocando que algunos burócratas se horrorizaran de que las bases invadían espacios sacrosantos, pecando de inorganicidad; presionando a los dirigentes, no permitiendo que tomaran las "decisiones adecuadas", en un marco “distendido”, en medio de un conflicto que prendía fuego a la Provincia!!!!-
El viejo discurso charlatán se caía, comenzó entonces el ataque como método de defensa, los que habían luchado, movilizado y resistido , eran "… loquitos,,, foquistas, díscolos, izquierdistas intolerantes, sectarios, inorgánicos…". Entonces hicieron lo esperable: sacaron de la calle 50 a la Comision Directiva provincial, para evitar la presencia molesta de los compañeros trabajadores… La llevaron a Mercedes y hasta allá fueron los compañeros…
Y en eso murió "el Turco" , Jorge Dehr Chumen, compañero, en toda la magnitud que expresa la palabra.
Como fue dicho al principio, es pobre el resultado obtenido, hasta ahora y sólo hasta ahora, porque la lucha continúa. Estamos en tensa vigilia, el ejecutivo nos quiere disciplinar con descuentos furiosos que la Corte, funcional al poder, hace a los compañeros que ejercieron un derecho constitucional, el de peticionar, y ante el silencio a nuestro pedido…, hacer huelga, unica manera que tenemos de hacer oír nuestro reclamo, en procura de mejores salarios.!!
Esa situación tenia rápida solución: restituirnos el sistema de porcentualidad; en lugar de ello, la corte sacó dos acordadas que en tiempos de la dictadura eran impensables. Sin embargo, en tiempos de democracia, esta corte democrática, las generó y puso en ejecucion, descontando y pegando con dureza en nuestros salarios.
Además, amenazándonos con "…sanciones disciplinarias severas, llegando a la cesantía… ". Todo esto en un contexto nulo de nulidad absoluta, por cuanto pone el carro por delánte del caballo, dejando de lado, aquello que está establecido en la Constitución, que está obligada a observar ó debería hacerlo.
En lugar de tener una actitud digna como poder, pareciera que se somete a la política dictada desde el ejecutivo, soslayando su responsabilidad.
En realidad pretendemos reflexionar respecto a que sindicato queremos y qué hacemos para que los cientos y cientos de compañeros judiciales jóvenes y no tanto, que se sumaron llevando adelante con inteligencia y decisión heroica la lucha para recuperar la ley porcentual, tomen como espacio propio al sindicato, y con ese sentido de pertenencia, en unidad con los sectores afines, construir un proyecto común, para establecer estrategias políticas y un programa que sintetice nuestros objetivos.
En esa tesitura planteamos algunas cuestiones:

  • ¿Porqué, este, nuestro sindicato, con definiciones y banderas fundacionales democráticas y pluralistas, hoy retacea protagonismo a sus bases ?

  • ¿Será que la década menemista nos contaminó, infectando a nuestros más encumbrados dirigentes transformándolos en burócratas profesionales?

  • ¿No seremos cómplices por omisión? Por delegación? Por comodidad?

  • ¿Porqué genera enojo, malestar, el control a nuestros dirigentes por parte de los trabajadores ?

  • ¿Se habrán acostumbrado a resolver entre pocos la situación de todos ?

  • ¿Quiénes son los que discuten la política gremial?

  • ¿Dónde se discute?

  • ¿Qué se discute?

  • ¿Tendremos parte de responsabilidad por delegar y no protagonizar?

  • ¿Seremos capaces de generar espacios?

  • ¿Tenemos la decisión de ocupar esos espacios?

  • ¿Somos concientes de la importancia que tiene el sindicato. Cómo herramienta para defender nuestro derechos como trabajadores?

  • ¿Existe compromiso para defender esta herramienta?

  • ¿Queremos que el sindicato sea un ámbito colectivo de discusión, plural, amplio, diverso ú existe temor de ello?

  • ¿Seremos capaces de desenbarazarnos del mesianismo que anida en algunos de nosotros, para confiar en nuestros compañeros, en sus aportes intelectuales, aún cuando tenga una perspectiva distinta; apostando a su protagonismo transformador?

Lo trascendente se dá en lo colectivo, desde allí surgen las concluciones mas certeras, porque son el reflejo de la suma de ideas, sin hegemonías de personajes, de sector ó aparato.
Pretendemos aportar en el debate, junto a todos aquellos que esten dispuestos a construir un proyecto político y programático que rescate lo que historicamente distinguió a nuestro sindicato: la defensa sin claudicaciones y sin obsecuencias de los derechos é intereses de los trabajadores judiciales en particular y de la clase en general. Con independencia de los patrones, los partidos políticos y el poder de turno.

Los iluminados no existen

Todos, mientras vivos, continuamos en proceso de aprendizaje, tenemos que dejar de lado la soberbia para retroalimentarnos en y con el compañero / compañera que lucha a nuestro lado y ser permeables a lo que pueda aportarnos desde su visión y experiencia. Asimismo, ser autocríticos y aceptar que somos falibles, sería una buena práctica que nos permitiría mantenernos a la altura de los demás mortales…
Nuestro sindicato tiene entidad é identidad, en relación a ellas existen dos posiciones, sería una necedad, no asumirlo. Por un lado: los dirigentes, militantes y trabajadores que asumieron la lucha con coraje y decisión, haciéndose cargo y siendo coeherentes con sus convicciones para defender sus derechos é intereses.
Y aquellos otros dirigentes que lucharon a medias, tibiamente, previlegiando las posiciones conciliatorias, con negociaciones "amigables" con el poder, quizá, arrastrando tras de sí a compañeros trabajadores que querían otra cosa, que querían luchar por Ley Porcentual. Y que se encontraron desinformados, ó peor, mal informados de los hechos que se estaban protagonizando en toda la provincia, oyendo el pregón de estos algunos, de que la lucha era por aumento de salario y como máximo, convenios colectivos. Que no había condiciones para otra cosa… que teníamos que tener cuidado a las sanciones y descuentos, etc., sin embargo en las departaementales, donde se dieron estas situaciones, hubieron compañeros que rompieron el cerco de desinformacion y participaron en la lucha en forma protagonica.
Muchos dirigentes provinciales y departamentales apostaban al aumento salarial como objetivo final de la lucha…
Fue palmario cuando nos ofrecieron el aumento de 9,34 % y el entusiasta anuncio del 16,5%, como corolario a nuestro reclamo.
Nunca pensaron en encarar la lucha por la ley porcentual, dilataron en el tiempo la toma de desiciones cruciales, con argumentos ambigüos, desmovilizadores, entorpeciendo, embarrando la cancha, llevando el conflicto a un callejón sin salida aparente, apostaron al cansancio, al desgaste. Sin embargo las asambleas respondieron con más paros , más lucha, más movilización!!!. Contundente respuesta.
Por último llegó la firma del acta pre-acuerdo, las reuniones con la corte por el nuevo estatuto del empleado judicial, en el marco de convenciones colectivas, las llamadas telefónicas a éste, el otro, a aquel… siempre contactos personales.
Y marche preso…, todas promesas, pero nada concreto.
Podremos acordar, o no, en lo dicho, pero en lo que no tendremos dudas, es en que, los que no pusieron lo que había que poner, los que no hicieron lo esperable, tienen política propia y la llevaron a la práctica desde el aparato utilizando todas las posibilidades, medios y herramientas a su alcance.
El desafío es construir nuestra política, con la discusión y el aporte de los trabajadores judiciales.
Debatiendo entre quienes quieren un sindicato comprometido con las bases y sus intereses, agrupándonos y conformando espacios de referencia en las departamentales.
En procura de unificar criterios para la estrategia político-gremial y discutir los ejes programáticos, que sinteticen los objetivos y reivindicaciones a alcanzar y asimismo propenda a la protección de nuestra herramienta, …la Asociación Judicial Bonaerense.
Todo está para hacer y podemos.


Documento de apertura del Congreso de la "AGUPACIÓN ASOCIACIÓN" realizado el 1 y 2 de Abril de 2006